El empresario Elon Musk volvió a generar debate sobre el futuro de la economía mundial al afirmar que el dinero podría dejar de tener importancia en el año 2036. Su argumento se basa en el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) y la robótica, tecnologías que, según sostiene, permitirán producir bienes y servicios en niveles nunca antes vistos.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista con Zanny Minton Beddoes, editora en jefe de The Economist, donde el fundador de SpaceX y Tesla expuso su visión sobre una economía impulsada por la automatización y caracterizada por la abundancia.
Un patrimonio que sigue siendo histórico
Hasta junio de este año, el Índice de Multimillonarios de Bloomberg estimó la fortuna de Musk en aproximadamente 957 mil millones de dólares. Aunque la cifra representó una disminución debido a la caída en el valor de las acciones de SpaceX, el empresario continúa entre las personas más ricas del mundo.
Para dimensionar esa riqueza, diversos análisis señalan que una persona que gastara un millón de dólares por hora, sin interrupción, necesitaría más de un siglo para consumir un billón de dólares.
Sin embargo, Musk considera que la acumulación de riqueza podría perder relevancia si la tecnología logra satisfacer la mayoría de las necesidades humanas.
La teoría de la abundancia
Durante la entrevista, Musk explicó que el dinero existe porque permite acceder a bienes y servicios. No obstante, aseguró que si la inteligencia artificial y los robots llegan a producir mucho más de lo que la población necesita consumir, el dinero dejaría de ser un factor determinante en la vida cotidiana.
De acuerdo con su planteamiento, la automatización permitiría alcanzar un escenario de abundancia extrema, donde la producción sería tan elevada que muchas necesidades básicas podrían cubrirse sin depender del poder adquisitivo de las personas.
El desafío del empleo
Uno de los principales cuestionamientos a esta visión está relacionado con el impacto de la automatización sobre el mercado laboral.
Consultado sobre cómo podrían sostenerse millones de personas si los robots reemplazan una parte importante de los empleos actuales, Musk planteó la posibilidad de que los gobiernos implementen mecanismos de ingreso universal, mediante transferencias económicas directas a la población.
El empresario también sostuvo que, en ese escenario, el mayor riesgo económico no sería la inflación, sino la deflación. Según explicó, si la producción de bienes y servicios aumenta mucho más rápido que la cantidad de dinero en circulación, los precios tenderían a disminuir.
Persisten dudas sobre la distribución de la riqueza
A pesar del optimismo mostrado por Musk, especialistas han advertido que una economía altamente automatizada también plantea interrogantes sobre quién controlará la infraestructura tecnológica y los beneficios generados por la inteligencia artificial.
Si un reducido grupo de empresas concentra la propiedad de los robots, los sistemas de inteligencia artificial y las fuentes de energía necesarias para su funcionamiento, la riqueza podría seguir concentrándose, reproduciendo desigualdades económicas en lugar de eliminarlas.
Mientras tanto, la predicción de Musk sobre el año 2036 permanece como una visión de futuro que combina avances tecnológicos con profundas transformaciones económicas y sociales, un escenario que continúa generando debate entre expertos y analistas.

