La Altagracia, República Dominicana. – En un fallo que marca un precedente importante en la lucha contra los delitos sexuales en el país, el Tribunal Colegiado de La Altagracia dictó sentencia este martes contra Víctor Manuel Kery, conocido como “El Pastor”, y Robinson Peguero alias “El Profeta”, quienes fueron hallados culpables de haber cometido agresiones sexuales en perjuicio de varias víctimas.
El juicio se llevó a cabo a puertas cerradas, una medida tomada por el tribunal para proteger la identidad y la integridad emocional de las víctimas, dado el carácter delicado de los hechos y la sensibilidad del testimonio presentado durante las audiencias.
Calificación jurídica y fundamentos
La sentencia fue sustentada jurídicamente en los artículos 330 y 333 del Código Penal Dominicano, en sus literales B, D y E. Estos artículos tipifican los delitos de agresión sexual y establecen agravantes cuando las víctimas se encuentran en condiciones de vulnerabilidad o cuando el agresor se vale de una posición de poder o influencia.
De acuerdo con el abogado José Alfredo Javier, representante legal de una de las víctimas, el tribunal determinó que Víctor Manuel Kery incurrió en agresión sexual agravada, y no en violación, basándose en la valoración de los elementos probatorios aportados durante el proceso.
“Se trata de una variación jurídica basada en los elementos probatorios presentados en juicio. La calificación fue modificada por aspectos muy internos del caso, razón por la que este se conoció a puertas cerradas”, explicó Javier.
Condenas e indemnización
En virtud de lo establecido por el tribunal, Víctor Manuel Kery fue condenado a 10 años de reclusión en un centro penitenciario aún por especificar. Además, deberá pagar una indemnización de dos millones de pesos dominicanos a una de las víctimas, como reparación por los daños físicos y psicológicos ocasionados.
Sobre Robinson Peguero, aunque también fue hallado culpable, el tribunal no ha emitido aún detalles públicos sobre la duración exacta de su condena ni sobre posibles medidas civiles adicionales. No obstante, fuentes cercanas al proceso confirmaron que su responsabilidad penal fue igualmente reconocida en el juicio.
Impacto social y repercusiones
Este caso ha generado gran conmoción en la provincia de La Altagracia, donde ambos imputados eran conocidos por ostentar títulos religiosos y mantener una imagen pública ligada a actividades espirituales y comunitarias. Para muchos de sus seguidores, la noticia ha sido un golpe inesperado, mientras que para las víctimas y sus familiares, la sentencia representa un primer paso hacia la justicia y la reparación.
Diversas organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y de la niñez se han pronunciado a favor del fallo, calificándolo como una muestra de avance en el combate a la impunidad en casos de abuso sexual, especialmente cuando los agresores utilizan posiciones de poder o liderazgo para coaccionar o manipular a sus víctimas.
Se espera que en los próximos días el Ministerio Público o los abogados querellantes ofrezcan más detalles sobre la sentencia completa y las acciones que se derivarán de este proceso judicial.





